.vuelas


era de noche. estuvimos a punto de salir de allí. los dos juntos. yo tenía tu mano agarrada, tan fuerte que ni siquiera sentía los dedos de mi mano. tú me mirabas mientras pensabas “queda poco, golondrina”. yo estaba decidida. y tú también, eso seguro. de repente un rayo de luz chocó contra mis ojos. tú dijiste que era el momento, que debía de saltar. y yo quería. sé que quería. gritaste “ahora, golondrina. ahora” mientras abriste tus alas. yo seguía clavada a las rocas de ese acantilado. soltaste mi mano. el mar no paraba de saltar. quería tocarme. y yo quería huir. quería irme lejos, tan lejos que ni siquiera tú pudieras escucharme cuando destrozara mi garganta al llamarte. quería nadar tan profundo que ni la luz pudiese encontrarme. yo quise volar. te lo juro. volar tan alto que mis pies terminaran por olvidar que supieron andar. pero tú soltaste mi mano. y te llevaste mis alas.