
me he despertado sin ti cientos de amaneceres ya y he vagado durante miles de horas sola entre los árboles de este bosque en el que me has dejado. conozco perfectamente los kilómetros que nos separan (y aún más la distancia que eso significa) pero no consigo imaginarme cómo de lejos crees que estoy yo de ti. he subido todas las calles de la ciudad, incluso aquellas que no llegaban a ningún lugar. me he convertido en agua, en saltamontes e, incluso, en fugitiva. ya no encuentro nada más en lo que despertarme cada mañana.