.piel

esta vez no te encontré. recorrí la ciudad pensando que te encontraría en algún lugar entre mis dedos y tu cara. pero mis dedos ya no encuentran tus mejillas, ni tu delgadísimo cuello. tu cara ya no recuerda como eran. es ella la que grita cada noche. es tu finísima piel la que me llama. son cada uno de tus poros, abiertos, ansiosos por dejarme entrar, esperando para revolucionarme. son esos poros profundos y encharcados de mí, gritándome a pulmón. tu piel vocea mi nombre a ocho mil kilómetros de distancia. y esta vez las señales de humo no son suficientes. ahora ya no.