
hola, vengo a decirte que me alegro de haberte tenido cada día entre mis sábanas. que mis manos fueron otras desde que las tocaste y que sigo soñando por ti. que me encantaba cuando me besas los ojos cerrados porque podía ver hasta el último de tus capilares latir. que cuando estaba contigo cada noche odiaba los despertadores por la mañana. quiero decirte que necesito tenerte cerca, tocándome y rozándome. que me gustaría seguir teniendo tu ropa esparcida por mi habitación y no conseguir encontrar mi pijama. que quiero tus canciones, volver a escuchar tu portugués indescifrable por las mañanas y tus olá anjo. que viajamos lejos, al otro lado del atlántico, pero volando, cada noche, con nuestras alas y sin aviones. que me encantaba cuando entrecruzabas tus piernas larguísimas con las mías y me acariciabas los pies desde el talón hasta el dedo pulgar, o cuando me pasabas el vaso de agua de la mesilla. que me levantaba cada mañana para ver como me mirabas desde la cama mientras me vestía. bueno, sólo quería comentártelo. hasta pronto, que los adioses son demasiado helados y necesito guardar calor para cuando llueva, que sabes que se me ponen las manos muy frías.