
no te has dado cuenta de que hace semanas que nos salimos de la corriente y que ahora somos nosotros el río. tú y yo estamos lejos desde el mismo momento en el que no estabamos en ningún lugar. ahora miramos cómo la marea hace que nuestras aguas se adentren y se alejen. tus pies azules dentro del agua y mis labios violetas de este frío que ya nos invadió. a menos tres grados nadamos río abajo sin saber que al anochecer nos quedaremos atrapados por el hielo. poco a poco se nos irán adormeciendo los dedos, los brazos y las piernas. nuestros músculos se quedarán tan bloquedos que no sabremos si somos peces o leones. pero no te preocupes, león, que hasta un estúpido sabe que jamás debe construir su casa en medio de una rambla.